Linus Torvalds ha vuelto a cambiar de opinión sobre la licencia GPLv3, que
ya está por la etapa final hacia la aprobación. Hace dos meses esa licencia
le convencía, pero hoy se ha dado a conocer que no está del todo satisfecho
y que prefiere la GPLv2. Del total del software libre, cerca de un 80%
emplean la licencia GPL.
Torvalds tiene poder para vetar cualquier tipo de contribución al núcleo
Linux y para decidir los cambios a la licencia que considere oportunos. La
licencia GPLv3 lo convence más que hace meses en los que la calificaba de
desastrosa, pero sigue teniendo sus dudas. La tachaba además de "religiosa"
y se muestra escéptico sobre los intentos de evitar el DRM y de sabotear la
relación de Novell con Microsoft.
Niega además los rumores por los cuales el núcleo Linux tendría doble
modalidad de licencia, GPLv2 y GPLv3, siendo el usuario o desarrollador el
que escogiera. Lo describe como algo indeseable y técnicamente bastante
complicado.
Por otra parte, ninguna distribuidora de GNU/Linux se ha mostrado favorable
hacia la GPLv3, únicamente Sun que parece estar interesado en aplicarla
para Solaris. Torvalds niega que la GPLv3 sea tan buena como la GPLv2 y no
ve motivo para escoger la GPLv3, aunque de ser posible escoger entre dos
núcleos y sin fricción entre ambos, uno con GPLv2 y otro con GPLv3, se
quedaría con la GPLv3.
http://www.noticias3d.com/noticia.asp?idnoticia=19321